lunes, 7 de diciembre de 2015

"Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York", de Gail Parent

¿Eras fan de Sexo en Nueva York? ¿Te reías con las ocurrencias de Bridget Jones? ¿Sigues las desventuras de las chicas de Girls? Antes de todas ellas estuvo Sheila Levine, con un humor más ácido e irreverente. Otra chica soltera en Nueva York, buscando desesperada un marido, peleando con una legión de solteras y tratando de encontrar un sentido para una vida para la que no la habían preparado. Libros del Asteroide, una de mis editoriales favoritas, vuelve a acertar con esta divertida novela.

 
 
Autora: Gail Parent
Prólogo: Rodrigo Fresán
Traducción: Zulema Couso
 
Hay unas cien mil chicas judías como yo. Exactamente iguales que yo, con melenas que hay que alisar, narices que hay que enderezar, y todas buscando marido. TODAS BUSCANDO MARIDO. Pues bien, mis adorables judías, tengo una buena noticia para vosotras: a partir de ahora tendréis menos competencia, Sheila Levine ha decidido tirar la toalla. Se va a morir.
 
En 1971 apareció Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York, la única novela de Gail Parent, que se convirtió de inmediato en un best seller en los Estados Unidos. El texto arranca como una nota de suicidio, porque Sheila está decidida a acabar con su vida. Ha llegado a la treintena, está soltera y no tiene perspectivas de casarse. A Sheila la habían preparado para fundar un hogar, para casarse, tener hijos y ocuparse de las tareas domésticas. Su paso por la Universidad había sido un puro trámite, como para el resto de las chicas, para encontrar novio y casarse al terminar la licenciatura. Sin embargo, por el camino algo salió mal. ¿Dónde estaba el príncipe azul? ¿Y el anillo de brillantes? Así que no tuvo más remedio que buscar un empleo, alquilar un piso y reinventarse en una vida que no era la esperada. Al cumplir los treinta años, Sheila decide suicidarse y escribe la nota más larga, divertida y corrosiva para explicar sus motivos, que es el punto de partida de la novela.
 
Sheila Levine es el precedente más cínico de Carrie Bradshaw y Bridget Jones. Sheila es bastante mona, pero le sobran kilos. Sale con chicos que no le gustan, va a fiestas que no le apetecen y siempre se enamora del hombre inadecuado (su amigo homosexual, el novio de su mejor amiga, su psicólogo casado...). Sueña con un empleo en el que pueda sentirse realizada, pero lo único que encuentra son trabajos rutinarios que no la satisfacen. Quiere un piso elegante en una zona de moda, pero Nueva York es demasiado caro y tiene que compartir un apartamento cutre con otras amigas solteras. Sheila Lavine se siente estafada. Su madre le dijo que se casaría y las películas de Doris Day (uno de los grandes referentes de estas chicas, que aparece mencionada con frecuencia en el texto) le dijeron que llevaría una glamurosa vida de soltera en Nueva York y que, después, encontraría a un galán encantador y, por supuesto, se casaría.
 
La mirada irónica de Sheila convierte sus decepciones vitales en momentos hilarantes. Desde el principio de la novela, con ese vendedor de batidos que engaña sobre las calorías de su producto, hasta la detallada organización de su muerte y entierro, que Sheila prepara con sumo cuidado y que llega al colmo de la comicidad cuando quiere comprar una tumba y todas las parcelas son dobles porque están pensadas para que los matrimonios descansen juntos toda la eternidad. Además, la acompañan toda una extensa galería de personajes, que no escapan a su mirada crítica: una madre absorbente, origen de todos sus males, un amigo homosexual y encantador, pero bastante gorrón, un novio insulso y antipático que no se compromete, una amiga guapa y enamoradiza, una hermana perfectísima y delgada que siempre consigue lo que quiere, amantes caraduras...
En Nueva York hay un millón de solteras que visten una talla cuarenta, tienen el pelo liso y nunca les ha salido un grano. Ninguna de estas chicas es virgen. Todas están deseando acostarse con hombres en sus apartamentos. Todas han leído los artículos de la Cosmopolitan sobre cómo conseguir marido (...) Todas siguen yendo a fiestas para solteros: Nochebuena, Nochevieja y cualquier otra noche que se les ocurra. Algunas mienten sobre su edad. Algunas llegan un poco más lejos y se inventan que están divorciadas, porque, si te has divorciado, hay más posibilidades de casarse. De verdad.
 Pese a que la novela transcurre en el Nueva York de los años sesenta, Sheila Levine te resultará familiar. Muy familiar. Puedes ser tú, tu hermana, tu amiga soltera o tu compañera de oficina. Los tiempos no han cambiado tanto y yo misma tengo amigas solteras que llevan una vida bastante parecida (sólo que consiguen su citas a través de Internet) y cuyas reflexiones cuando se reúnen a tomar un café se acercan bastante a la perspectiva de Sheila, especialmente en cuanto a la dificultad de encontrar pareja ya mediada la treintena o en las extravagantes citas en las que se ven envueltas. Muchas frases de Sheila las he oído antes en ellas muy parecidas. 

Pero la mirada crítica de Sheila no recae sólo sobre las solteras. Las mujeres casadas también se llevan su parte. Por un lado, Sheila las envidia, porque han conseguido la vida que ella tanto ansía. Pero, por otra parte, Sheila sabe que las mujeres casadas no son más felices ni llevan una vida especialmente satisfactoria. El matrimonio de sus padres y de sus amigas Madeline y Ruthie le sirven a Sheila para reflexionar sobre el papel de la mujer casada.
¿Qué hicisteis vosotras, mis amigas casadas, aquella noche? ¿Cenar carne asada, gritarles a los niños para que se fueran a dormir y pelear sobre a qué hora te vas tú a dormir porque tú eres más nocturna que él? A mí me suena maravilloso. ¿Hubo sexo? ¿Odiasteis a vuestros maridos porque sois licenciadas universitarias y os habéis pasado todo el día encerradas en casa con un niño de dos años, al que adoráis pero al que os habéis pasado toda la tarde gritando? ¿Deseasteis por un momento estar por ahí en una fiesta con un homosexual encantador en lugar de estar sentadas junto a vuestros maridos?
Libros del Asteroide nos da con frecuencia grandes alegrías. En este blog ya hemos reseñado algunas novelas de esta editorial, como Las dos señoras Grenville, de Dominick Dunne, o La dama de provincias prospera, de E. M. Delafield, ambas excelentes. La editorial vuelve a acertar al publicar Sheila Lavine está muerta y reside en Nueva York, la única incursión en el género novelístico de Gail Parent (n. 1940). La autora ha desarrollado una exitosa carrera como guionista y productora de cine y televisión, llegando a trabajar en series tan famosas como Las chicas de oro. En Sheila Lavine presenta una novela moderna, no sólo por el tema que trata, sino por la forma en que lo trata y el propio estilo narrativo. El discurso de Sheila mezcla, sin anunciarlo de manera alguna, la narración lineal de su vida con escenas que salen de su imaginación (tiene tendencia a imaginar por adelantado conversaciones o situaciones que van a suceder y que luego no tienen el mismo resultado que en su mente), comentarios irónicos, breves reflexiones... Todo ello dota al relato de agilidad y, sobre todo, de comicidad.
  
Sheila Lavine está muerta y vive en Nueva York es una comedia ácida, muy divertida, pero también posee un trasfondo crítico. Va más allá de la perspectiva edulcorada de Carrie Bradshaw y de Bridget Jones y está más cerca de Hannah Horvath, aunque no se toma tan en serio a sí misma. La mirada de Sheila pone en evidencia el status quo, especialmente en lo relativo al papel de la mujer en la sociedad (ya sea soltera o casada) y su formación, pero también sobre el racismo, la homosexualidad, el matrimonio, el sexo, la religión, la muerte... No es sólo una novela irónica sobre la soltería, sino una novela rompedora (pensad que se publicó a principios de la década de 1970) que habla de feminismo y de liberación sexual sin tabúes. Una novela que hace reír (y mucho), pero que también ataca al sistema para que chicas como Sheila, solteras o casadas, tengan la libertad de elegir y de ser felices con sus propias elecciones. 
 
Por si te interesa Sheila Lavine está muerta y vive en Nueva York, te dejo los enlaces de la versión en libro y de la versión kindle:
 

 
Diario de una madre del siglo XXI ya está en Facebook 
¡Te invito a conocer mi nueva fanpage! 
(pulsa sobre el icono)

https://www.facebook.com/Diario-de-una-madre-del-siglo-XXI-1713140628922688/?ref=tn_tnmn

 

 

5 comentarios:

  1. Que divertida! Me gustan mucho los libros que me hacen reír, y este parece ser uno de ellos. Por cierto, me alegro que por fin tengas fan page, ya te sigo! Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues con este libro yo me he reído mucho, porque lo cuenta de forma muy divertida.
      Gracias por seguirme! Besos

      Eliminar
  2. Que divertida! Me gustan mucho los libros que me hacen reír, y este parece ser uno de ellos. Por cierto, me alegro que por fin tengas fan page, ya te sigo! Besos!

    ResponderEliminar
  3. La ironía es fundamental en la vida y a mí me encanta usarla. Es increíble que el libro tenga tantos años como yo, jajaja.
    Un besazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo increíble es que una novela tan moderna se publicara entonces y que no esté para nada desactualizada. Al revés, yo creo que muchas mujeres pueden sentirse identificada con la protagonista y las cosas que le pasan. Besos!

      Eliminar