jueves, 17 de septiembre de 2015

La vuelta al cole

En todas las casas con niños la vuelta al cole ha sido el gran hito de la última semana. Un par de días antes, yo me sumaba al equipo de malasmadres que estaba deseando que llegara el Día D. Mi hijo mayor andaba ya desquiciado e imparable. Necesitaba volver a sus rutinas y yo unas horas de descanso... para dedicárselas al pequeño, claro, no os penséis que era para irme a dar un masaje o de compras. Mi hijo mayor absorbe tanto tiempo y energías y necesita de la constante presencia del adulto, que al pequeño le deja prácticamente sin espacio propio. Terminado el veraneo, hemos sobrevivido bastante bien al tiempo de vacaciones en Madrid, a costa de mucho parque, piscina, juegos, paseos, cuentos y películas y fines de semana en el campo (que ayuda mucho a sobrellevar los días laborables), aunque la última semana empezó a hacerse muy pesada, lo reconozco. Pero por fin llegó el ansiado día, que me provocaba emociones muy distintas, porque también sentía cierto temor sobre cómo afrontaría mi hijo el inicio del curso. Fuera de casa, es un niño introvertido hasta que coge confianza y, además, está muy apegado a mí. Se enfrentaba, no sólo al comienzo de las clases, sino también a que su hermano pequeño se quedara en casa conmigo, mientras él estaba en el cole. ¿Queréis saber cómo han transcurrido estos días?

Fuente: Morguefile

Para empezar he de puntualizar que mi hijo mayor, de 3 años, acaba de empezar Infantil, es decir, el cole "de mayores". Por suerte, el centro al que asiste es el mismo del año pasado, ya que su cole dispone de guardería, así que no ha cambiado de centro. Tan sólo de aula y de patio. La profe es nueva, pero la mitad de la clase son sus compañeros del año pasado. Eso era una ventaja, porque es tímido para relacionarse con niños que no conoce, pero con sus amigos se muestra comunicativo y participativo como el que más. Además, como es costumbre en este cole, los profes organizan antes del inicio del curso reuniones individuales con los padres para conocer al alumno y hablar un poco con nosotros. Eso está muy bien, porque, aunque la profe es nueva con respecto al año pasado, mi hijo ya la había visto previamente y nosotros estamos bastante informados.

Los primeros días no fueron mal. De hecho, el primer día ni levantó la cabeza para despedirse de mí, tan ocupado como se encontraba. Estaba contento de volver a clase y de las actividades que hace y, sobre todo, de pasar tiempo con sus amiguitos. La profe le gusta y ha aceptado bien la vuelta a las rutinas y horarios. En el cole se porta muy bien, pero a medida que avanzan los días cada vez le cuesta un poco más separarse de mí para entrar en el aula. No hace grandes dramas y ha sido paulatino, pero me abraza, me pide que no me vaya y me dice que me va a echar de menos. No dudo que en ese instante sea verdad lo que me dice y que se pone realmente triste, pero también sé que cuando entro a clase a buscarle, siempre se está riendo y jugando con los otros niños o escuchando atentamente un cuento que les está leyendo la profe de inglés. Así que eso me hace pensar que está a gusto en el cole y que sólo le duele el momento de la separación.

Decía que en el cole se porta muy bien. En cambio, en casa su comportamiento ha empeorado ostensiblemente: se enfada con facilidad, tiene rabietas, pega e insulta, lleva el "no" constantemente en la boca, se niega a participar en la mayor parte de las actividades que le proponemos, pone pegas para todo, come poco... Supongo que por algún lado tenía que estallar, así que sólo nos queda tener muuucha paciencia hasta que se adapte... o no podamos más y decidamos buscar un internado, ya se verá.

¿Y vuestros hijos? ¿Cómo han llevado la vuelta al cole?


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6 comentarios:

  1. Paciencia en casa hasta que se adapte! Hasta que coja rutinas...Pero está muy bien para ser P3, claro que también es muy bueno que vaya con casi todos los amiguitos. Aunque quieras que no es un cambio y además después del verano ahora a estar quietecitos en la clase también influye en que a la salida esten más movidos. Y eso les pasa mucho a los niños. El mio, que es más mayor y ya está adaptado, sale como una moto estos días; muy excitado pues si le sumas los cambios de tu mayor es normal que en casa se comporte asi, creo yo. Pero como te he dicho con un poco de paciencia en nada está porque por lo que dices se está adaptando muy bien y eso es mucho!!! Besos

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    1. Es verdad que es un cambio muy grande pasar al aula después de las vacaciones y de la ruptura de las rutinas. La paciencia es la clave, aunque a veces es difícil. Besos!

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  2. Son rachas !!, no te preocupes . Son etapas normales de la edad , los cambios de horarios y actividades , y que tú te quedes sola en casa con el hermano ,pero él se queda contento en clase así que no tengas sentimiento de culpa ,porque el otro niño necesita mucho de tí . Cuando te despidas de él siempre recuérdale que estarás ahí a la salida para que te cuente todo cuanto ha hecho . Son etapas de pulso ,de probar y ver si las rabietas tienen el efecto que él quiere y lo hacen la mayoría porque sienten todas esas emociones y las tienen que demostrar y probar.
    Los míos ,sin problemas porque ya son grandes , además este curso los he cambiado de colegios e institutos a los dos pero muy bien ya que ellos son muy adaptables ,así les he acostumbrado por si mañana digo ¡A USA! ,jaja, sepan que hay que adaptarse a todo y sin remilgos. La verdad es que cuando fueron pequeños no dieron nada de problemas ,se adaptaron de inmediato y nunca me lo hicieron pasar mal, y no habían ido a guadería ,comenzaron cuando con 3 años pero cada niño es distinto, y era curioso ver a los de guardería montando una perreta todo el primer mes .
    Mucha Paciencia, que los niños cambian .

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    1. Tus hijos son un tesoro, de verdad te lo digo. Siempre que hablas de ellos lo pienso. Mi hijo pequeño es más adaptable a todo (por lo menos de momento), pero al mayor le cuesta un poco más. Pero sé que con cariño lo acabará superando... Eso espero! Besos ;)

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  3. Hola Marian, mi enanito está emocionalmente por el mismo camino... disfruta su "cole" (solo va tres veces por semana) y se comporta muy bien con las misses, eso no quiere decir que sea un niño tranquilo, por el contrario, es una explosión de energía tanto o más que en casa, pero la gran diferencia es que en su cole, siempre tiene una buena actitud y en casa su palabra favorita es "no" y hasta parece que disfrutara cada vez que lo dice y que contraría a su pobre madre jejeje... ya le he pillado el gusto, así que le respondo de lo más fresca "ah, pues no quieres hacer tal cosa, no la hagas" y en seguida me responde muy suelto de huesos "sí lo voy a hacer!" aishhh ¿por qué será que encuentran placer en contrariar a sus nobles madres? ¿qué oscuro placer encuentran en sacarnos una y otra vez de nuestras casillas?
    Me alegra mucho que tu pequeño se vaya adaptando a su cole... y como bien dices, si bien te puede extrañar un poquito (sentimiento que hasta cierto punto es bueno que experimentemos padres e hijos) sabe que siempre estás pendiente de él, por ello su seguridad para disfrutar de sus actividades y de la compañía de sus compañeritos.
    Besos.

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    1. Ay, el dichoso "no"... Yo es lo único que escucho últimamente. De primeras, todo es "no", aunque luego lo haga. Pero el "no" por delante... Qué fase más tremenda... Deseandito estoy que se pase ;) Besos!

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