jueves, 23 de abril de 2015

Las lecturas de mi infancia (I)

Hoy, Día del Libro, no puedo dejar de celebrarlo con un post sobre... libros, claro. Creo que no os desvelo ningún secreto si os digo que me gusta leer. Me ha gustado siempre. Desde niña he disfrutado teniendo un libro en las manos. No es de extrañar, porque crecí rodeada de libros. Tengo la suerte que mis padres son también grandes lectores y en mi casa siempre hubo una amplia biblioteca con títulos de todo tipo. También recurría a la biblioteca del colegio y, ya adolescente, a la biblioteca municipal. Con esto quiero decir que leía mucho, mucho, mucho. Y los libros que me gustaban los releía una y otra vez.

De la mano de mis hijos vuelvo a acercarme a la literatura infantil. La juvenil nunca la dejé del todo, porque ya mayor he seguido leyendo de vez en cuando este tipo de novelas (como la saga de Harry Potter o la trilogía de Idhún). Por supuesto, no recuerdo las lecturas de mi primera infancia, aunque algún que otro volumen debe quedar en alguna caja del trastero paterno. Pero sí recuerdo muchos de los libros que leí en la siguiente etapa. Algunos de ellos los conservo en mi casa y otros están guardados en casa de mis padres. Me gustaría mucho compartir mis libros infantiles con mis hijos a medida que crezcan, si es que les interesan. En mis estanterías de niña convivían libros nuevos con muchos de la infancia de mis padres que, como buenos amantes de los libros, conservaron en buen estado y la siguiente generación pudimos disfrutar de ellos. Voy a dedicar un par de entradas nostálgicas a algunos de los libros que me acompañaron entonces.


 1. El Barco de Vapor

No creo que haya una casa con niños desde los años 80 que no tenga algún volumen de esta colección publicada por SM y que todavía continúa editándose. Está formada por cuatro series: Blanca (primeros lectores), Azul (a partir de 7 años), Naranja (a partir de 9 años) y Roja (a partir de 12 años). Los que mejor recuerdo son, obviamente, de las dos últimas series. Me reía a carcajadas con los disparates de Fray Perico y el pirata Garrapata y viví asombrosas aventuras en Katoren, en el Molino Viejo y en el Canadian Express. La colección ha seguido creciendo y veo en manos de mi sobrina nuevos volúmenes como la colección sobre Pupi, un simpático extraterrestre del planeta Azulón, o la hormiga Miga.


2. Celia

Heredé los primeros volúmenes de Celia de mi madre y, después, me fueron regalando los que faltaban. Celia fue siempre uno de mis personajes infantiles favoritos. Divertida, rebelde, creativa, honesta, preguntona y con una poderosa imaginación que la lleva a divertirse mucho, pero también a meterse en grandes líos. Sorprendentemente, tuvo un gran éxito en la posguerra, mientras su autora, Elena Fortún, vivía en el exilio por sus ideas republicanas. Más sorprendente aún porque Celia representaba un modelo femenino que rompía con la figura tradicional: una niña que se niega a aprender las labores propias de su sexo (coser, cocinar...), que no entiende de clases sociales, que sueña con estudiar y ser escritora, que no se somete jamás al orden social establecido y que todo lo cuestiona. Celia creció y Elena Fortún fue contando las aventuras de sus hermanos pequeños y de sus primos, creando una saga. La Celia adolescente, afectada al igual que la autora por la guerra civil y el exilio, cambia drásticamente el tono, pero esa ya es otra lectura diferente.


3. Enid Blyton

Me encantaban esas pandillas de niños ingleses que resolvían misterios y vivían grandes aventuras o aquellas niñas que llevaban vidas fascinantes en internados femeninos donde jugaban al lacrosse. El Club de los Siete Secretos, los Cinco, las mellizas O'Sullivan... Eran historias entrañables de amistades inquebrantables, intrépidas aventuras, excursiones en bicicleta, acampadas en bellos paisajes y deliciosos picnics de sándwiches y cerveza de jengibre (en serio, ¿qué era eso?). Con el tiempo he sabido que la autora no tuvo precisamente una vida ejemplar (podéis leerlo en este artículo), pero yo aún recuerdo con cariño a esos niños que se enfrentaban a contrabandistas y espías, escapaban por túneles subterráneos, encontraban pasadizos secretos y resolvían misterios.


4. Colección Historias

Esta colección, publicada por Bruguera, era de mi padre, aunque luego compraron nuevos títulos para nosotros. Comenzó a publicarse en los años 50 y continuó lanzando nuevos volúmenes hasta los 90. Más de treinta años recopilando todos los clásicos de la literatura: desde las visionarias aventuras de Julio Verne a las correrías de Buffalo Bill por el lejano oeste, las andanzas de Tom Sawyer y de Heidi, historias clásicas de Dickens, de Salgari, de Twain. Había historias de piratas, de espadachines, de niños aventureros, de princesas, de caballeros medievales, de romanos, de náufragos, de indios y vaqueros, biografías noveladas de grandes personajes... En fin, una delicia. Además, los libros combinaban texto y cómic. El color de las portadas fue cambiando con el paso del tiempo, como podéis ver en la foto. Si queréis saber más sobre esta colección (títulos, etapas, etc) podéis verlo en este enlace.


5. La historia interminable

Este libro de Michael Ende, publicado en 1979, es ya un clásico. Si eres de mi generación, o lo has leído o has visto la película. O ambos. Bueno, alguno habrá que no, ya lo sé, que no hay que generalizar. Bastian, un niño huérfano y solitario, entra en una librería huyendo de unos matones (el bullying no es algo nuevo, desgraciadamente) y allí encuentra el libro de La historia interminable. En vez de ir a clase, se esconde para leer el libro, que relata la historia sobre el reino Fantasía, que corre un gran peligro y está empezando a desaparecer. A mitad de la lectura, Bastian se encuentra que el libro le incluye en el relato y que debe ir a Fantasía para salvar al reino. Una historia llena de magia, de aventuras y de superación, pero con un trasfondo crítico. Además, su singular estructura (el libro dentro del libro, la fusión del mundo real y el mágico) convierten este libro en algo único.


Y vosotros, ¿recordáis vuestros libros de la infancia? ¿Conserváis alguno? Seguiré recordando mis lecturas infantilles en otro post.
 
Nota: La mayoría de los libros de este post pueden encontrarse aún en las librerías, porque han seguido editándose. Tan sólo la colección Historias no creo que sea posible encontrarla más que en librerías de segunda mano.

20 comentarios:

  1. Qué lindo post Marian, cuantos dulces recuerdos de la infancia se debieron haber despertado con esta recopilación. A mí, la Historia Interminable es la que me ha transportado a mi infancia, a los juegos con mi hermana, a mi casa de entonces... Gracias Marian, un beso.

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    1. Los libros forman parte también de nuestra memoria, y más los de nuestros años de primeros aprendizajes. Besos!

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  2. Que buenos recuerdos!!!!!
    Enid Blayton, mi preferida porque la asocio a mi infancia y adolescencia, quien no ha soñado con vivir e un internado como las gemelas O'Sullivan o en Torres de Malory, o ser como los cinco.... Y el Barco de Vapor los leí de adolescente porque eran de mi hermana pequeña y cuando he visto a mis sobrinos con algún libro he vuelto a leerlos como: caramelos de menta, abuelita opalina o rastro de Dios... Y Celia fue herencia de mi madre y tengo toda la colección antigua... Que buenos ratos he pasado con esos libros y con Tintín, Asterix...

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    1. Uy, Tintín y Axtérix no los tengo en la lista que hice para elaborar los post y la verdad es que yo también los leía y lo pasaba genial. Mi hermano tenía toda la colección y aún la guarda.

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  3. Los de Barco de Vapor aún están en casa, ay Fray Perico.... Los demás, unos sí y otros no, pero ha sido ver la primera foto y.... salto en el tiempo!!! ;)

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    1. Fray Perico era total. Mi sobrina lo leyó hace poco y se ha reído a carcajadas. Normal. Hay cosas que no entienden de modas.

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  4. Ay los cinco, recuerdo todavía lo rematadamente bien que me lo pasaba leyendo sus historias! Y el barco de vapor, como no! Yo tengo el recuerdo de un libro que debe ser de los primeros que me leí, creo recordar que se llamaba "Niños de domingo" o algo así, iba sobre una niña que estaba en un orfanato y los domingos es cuando venían las familias a recoger a los niños y a ella nunca la elegían (al final afortunadamente si la eligieron a la pobre). No sé dónde está y me encantaría encontrarlo para releerlo. Me lo leí tantas veces de pequeña! Un beso!

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    1. Pobre niña, menos mal que al final la adoptaban. A veces los cuentos infantiles son muy duros.
      Los Cinco me encantaban. No sé si a los chicos de ahora les gusta, pero yo disfruté muchísimo con sus aventuras.
      Besos!

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  5. A mí me gustaban mucho los libros de El Barco de Vapor, los de Enid Blyton, el Club de los 5, Los Hollister...¡qué buenos recuerdos me trae al leer tu post! besitos!

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    1. Los Hollister los tengo apuntados para el siguiente post, jeje. La verdad es que es genial ver que la mayoría leíamos más o menos lo mismo ;)

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  6. ¡Yo también! Crecí amando los libros ,para mí eran tesoros ,los limpiaba y sacudía de polvo ,los acomodaba en la estantería ,en fin, ¡Verdadera pasión por los libros !era lo mío desde pequeña. Mi hijo mayor lo ha heredado,para él es el mejor regalo . El libro que más me marcó fue David Copperfield del gran Charles Dickens, me impactó tanto porque creo que era pequeña para leer semejante sufrimiento . Lo he vuelto a releer y mi hijo lo ha leído también . Sin dudas, señalo este porque me marcó ,pero me han gustado tantos ya de la época de bachillerato y carrera que la lista sería interminable. ¡Qué vicio es el hablar de libros!¿verdad?

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    1. Me encanta Dickens!! Pero muchísimo. Yo también leí de pequeña David Copperfield y Oliver Twist. Madre mía, es que eran una desgracia tras otra, pero tan bien contado... Ya adolescente me leí el Club Pickwick y me moría de risa. Y muchas más, porque escribió un montón.
      Qué bien que tu hijo haya heredado tu amor por los libros.
      Y hablar de libros es casi tan bueno como leerlos jajaja Besos!

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    2. Se me olvidó decirte que La historia interminable de Mickael Ende es el preferido de mi hijo,junto con Jim Botón I y II , son sus títulos favoritos habiendo leído ya más de 80 libros.

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  7. A mi también me encantaba Enid Blyton y tenía algunos cuentos de la colección de Bruguera!!! También me encantaba Jim Botón y Lucas el maquinista pero no he conseguido que mis hijos lo leyeran!!! Siempre he sido muy aficionada a la lectura si te digo que hasta me leía la enciclopedia juvenil Larosse...Ay como se nota que no teniamos Internet!!! Aunque mis hijos me han salido de momento buenos lectores también los regalos del día del libro se los ventilaron en horas y los de las niñas eran gorditos ya. Además muy contenta porque la mayor me pidió un clásico de literatura catalana y eso me hizo ilusión!!!

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    1. Jajaja De verdad te leías la enciclopedia? Seguro que eras una niña con una gran curiosidad por las cosas. Me encanta ver que vuestros hijos han seguido vuestros pasos y comparten ese amor por la lectura. A mi hijo mayor de momento le encantan los libros, aunque él aún no lee, claro. Espero que conserve la afición ;)

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  8. Pienso que todos los niños debería leer "El principito" por la visión sobre las cosas y sobre el mundo. Otros títulos son "La isla del Tesoro", "Oliver Twist" o "Billy Elliot".

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    1. "El Principito" es una maravilla, tanto para niños como para adultos. "La isla del tesoro" y "Oliver Twist" son imprescindibles y apasionantes. "Billy Elliot" no lo he leído. Conozco una película con ese título, pero no sé si está relacionada con el libro.

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  9. Me ha recordado a mi época de niña (creo sospechosamente somos de la misma quinta). La colección del Barco de Vapor era mi favorita no me cansaba de leerlos. Luego me enganché a una colección donde tú participabas, como protagonista, en las decisiones : "si quieres hacer ésto, pasa a la página 20" o "si decides hacer aquello, pasa a la página 35" y que leías y leías una y otra vez cambiando tus opciones y teniendo un final cada vez diferente. Me encantaría que volvieran.

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    1. Jajaja Está claro que los que andamos en la treintena hemos leído más o menos lo mismo. No pensaba yo que fuéramos a coincidir tanto, porque hay miles de libros infantiles.
      Los libros de los que hablas yo también tuve alguno y creo que una colección que se llamaba "Escoge tu propia aventura" o algo parecido. Yo sólo tuve un par de esos, pero la verdad es que molaban.

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  10. Hay que estimular a los niños a la lectura desde la infancia como hábito natural, con lecturas amenas y divertidas. Con una buena recomendación de libros es un buen comienzo.

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