lunes, 15 de diciembre de 2014

Un año difícil

Me pongo en la piel de mi hijo mayor y, la verdad, es que no ha tenido un año fácil. Los dos años son complicados de por sí y hay que sumar un cierto número de acontecimientos que lo han agravado. Así, ha dejado el pañal, ha empezado el cole (aunque eso entra en el lado de las cosas buenas, que también ha tenido muchas, porque le gusta a rabiar el cole, los niños, la profe, las actividades...) e incluso ha visto como un árbol enorme destrozaba su querido coche (de su padre, en realidad, pero él le quería como si fuera un miembro más de la familia). Pero, sin duda, lo más duro de todo ha sido tener un hermanito. Siempre es difícil, pero en su caso ha sido aún peor debido a la forma en que nació. La llegada del bebé, antes de tiempo, puso su vida patas arriba. Primero, la desorientación y el miedo: un día se despertó y mamá no estaba, papá iba y venía de un lado a otro y las abuelas se turnaban para cuidarle. Luego mamá regresó, pero ya nada era igual. Se pasaba todo el día fuera, aunque siempre llegaba a tiempo para darle de cenar y acostarle. A veces iba con papá a recogerla a un sitio grande, un hospital. Le dijeron que el bebé había llegado, pero que estaba malito y que allí le cuidaban bien. Todo el mundo parecía preocupado y triste, aunque intentaran disimular. Pero los niños lo perciben todo y mi hijo es muy sensible.

Por fin, el bebé salió del hospital. Debo confesar que estaba aterrada con el recibimiento que le iba a hacer, pero el mayor se mostró encantado con aquella cosita pequeña. Lo miraba y se reía y quería cogerle todo el rato. Mientras el bebé estuvo tan pequeñito, él sólo quería cuidarle. Pero a medida que fue creciendo, se despertaron unos celos tremendos. Al principio dejó de comer. Le hacíamos sus platos favoritos, pero no había manera. Esa fase pasó, pero entró en otra nueva: pegar. Pegaba al bebé... y a todos los demás. Con mucha paciencia, hemos ido reduciendo ese comportamiento, que si bien no ha llegado a desaparecer del todo, ahora es algo minoritario.

Ay, pero hemos llegado al final del trimestre y todo se le ha vuelto cuesta arriba. Desde que estuvo malito y se pasó una semana en casa, la vuelta al cole se le ha hecho insoportable. Llora allí todos los días y me dice que se quiere quedar en casa. Además sólo quiere que le atienda yo en todo momento, ni su padre, ni las abuelas. "Sólo mamá", dice. Ha tenido un nuevo rebrote de celos con su hermano y todo eso le ha llevado a retroceder con el tema del pañal y ahora todos los días se hace pis en el colegio (aunque en casa no). La profe me ha dicho que está silencioso (es muy hablador habitualmente) y poco participativo en las actividades. Cree que se le han juntado varias cosas: que la semana que estuvo en casa perdió la costumbre del cole, los celos y el cansancio típico del final del trimestre. Necesita vacaciones. Como todos.

Así que aquí andamos: mimándole y cuidándole entre todos, aunque sin ceder y llevándole a diario al cole (aunque hoy he estado a puntito de volverme con él a casa, tanta pena me daba verle llorar así, pero luego he recordado que no le iba a hacer ningún favor y cuando se ha calmado un poco le he acompañado a clase). Si es así después de una semana en casa, no me quiero ni imaginar lo que pasará después de los veinte días de vacaciones. En fin. Cada batalla, en su momento. Espero que con mimos y cariños recobre la confianza y se reconduzca todo lo demás. No veo qué más podemos hacer.

13 comentarios:

  1. Vaya, ha sido un gran cambio para el pero seguro que poco a poco lo irá aceptando y luego no querrá separarse de su hermanito... ojalá que sea pronto y no siga pasandolo tan mal y también vosotros podáis recuperar la normalidad. Un abrazo muy muy fuerte

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    1. Siii, yo también espero que se pase pronto la racha. Pobres, si es que lo pasan tan mal... Gracias por pasarte y comentar. Un abrazo!

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  2. Yo creo que haces bien y lo haces lo mejor posible . Recuerda que ellos nos chantajean emocionalmente porque van probando lo que cuela y se convierte en punto débil . Lo de los celos es bastante incómodo porque cuando el pequeño vaya creciendo sí eso no se ha reconducido entonces va a más y es una pena porque es el inicio de una relación estropeada .¿has ido a alguna especialista del tema? Hace un tiempo dí un curso de inteligencia emocional y una de las sesiones trataba celos entre hermanos.La sicóloga que nos impartió el curso era una especialista fenomenal que atendía a niños con estos problemas y con conductas así , y eran niños pequeños. Hay un montón de actividades y ejercicios muy interesantes que ella nos comentó , así como consejos y forma de actuar erróneas que a veces sin saber cometemos . Nunca está de más buscar consejos al respecto pues los niños canalizan los celos muy negativamente.

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    1. Pues mi marido sí que ha sugerido la posibilidad de consultar a un psicólogo, pero, no sé si es tan serio, la verdad. Luego quiere mucho al hermanito. En fin, creo que de momento vamos a dejar pasar las navidades a ver qué tal va la cosa y a la vuelta de vacaciones volveremos a evaluarlo. Muchas gracias por tu comentario, valoro mucho tus consejos porque siempre te centras en lo mejor para los niños. Un beso!

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  3. Vaya muchos ánimos. Son momentos especialmente difíciles cuando ves a tus peques pasarlo mal. Seoane tiene razón, si ves que va a más o no se le pasa, nunca está de más pedir consejo. Yo tengo la suerte de que tengo muchas amigas psicólogas a las que recorro cuando no soy capaz de salirme con algo y siempre me han ayudado. Un fuerte abrazo.

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    1. Muchas gracias por los ánimos. Pues sí, tendremos que valorar si es necesario pedir asesoramiento, porque el pobre sufre mucho. En fin, veremos a la vuelta de las vacaciones. Estos chiquitines, qué complicado lo tienen a veces, verdad? Besos!

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  4. Pobrecito, un año de muchos cambios, y los pobres no tienen todavía las herramientas para gestionar todo lo ocurrido. Eso sí, creo que lo estáis haciendo muy bien porque ahora lo que más necesita es vuestra atención y muchos mimos, como estáis haciendo. Un besito y que pase pronto!!

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    1. Yo espero que poco a poco vaya comprendiendo que el hermanito no ha venido a quitarle nada, sino a darle mucho. Pero, él, tan pequeño, creo que sólo ve que a él lo llevan al cole, mientras el bebé se queda en casa con mamá y que cuando estamos juntos, ahora tengo que repartir el tiempo entre dos. Si es que me da una penita cuando me pongo en su lugar...

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  5. Son muchos cambios más o menos seguidos yo creo que con un poco de paciencia y mucho amor se irá adaptando a la nueva situación. Lo está pasando mal y al mismo tiempo a esta edad les cuesta verbalizar las emociones. Poco a poco y muchos ánimos!!!

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    1. Muchas gracias por los ánimos. Yo también espero que se vaya adaptando. Ya os contaré! Muchas gracias por el comentario. Un saludo!

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  6. Vaya espero que la vuelta sea buena. El mio pequeño temiendo estoy mañana. Cuando nació el segundo el mayor madre mia que mal lo pasó. Un dia me animo y os lo cuento también que es largo para un comentario pero te digo que no me quería ni ver y llamaba mamá a todo el mundo menos a mi.
    Pero te digo que ahora son uña y carne.
    Así que al final pasa.
    Un besito

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    1. La verdad es que estas navidades le han sentado bien y está más cariñoso con el hermano. La vuelta al cole ha sido menos dura de lo que pensaba (aunque no me he librado de un par de rabietas esta mañana, pero bueno, supongo que como la mayoría). Me alegra saber que es pasajero. Besos!

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    2. puff pues el mio ha empezado fatal. Me alegro que te haya ido más o menos bien. Un besete

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